AIN active, en su apuesta por la calidad y la especialización, cuenta desde el año 2014 con un completo laboratorio de experimentación, en el que, mediante la combinación de distintas herramientas de análisis, se realizan validaciones y optimizaciones de obras hidráulicas tanto en fase de proyecto como ya construidas.
Las principales características del laboratorio son las siguientes:
La experimentación permite analizar el flujo en infraestructuras hidráulicas con geometrías complejas y flujos turbulentos y aireados, en donde las formulaciones matemáticas tradicionales no consiguen abordarlo de forma satisfactoria. De esta manera, supone una potente herramienta de análisis para el ingeniero, tanto en la fase de proyecto como en la de explotación.
Un modelo reducido es una representación a escala de una obra hidráulica en la que es posible simular su respuesta frente a los caudales de diseño. La fortaleza de esta técnica de experimentación reside en poder visualizar de forma directa el comportamiento de la misma, lo que permite tanto validar los diseños como proponer mejoras sobre los mismos.
La experimentación mediante modelo numérico (CFD) es una rama de la mecánica de fluidos que mediante el uso algoritmos matemáticos, resuelve las ecuaciones fundamentales que gobiernan el comportamiento del fluido, principalmente las ecuaciones de Navier-Stokes, sobre un dominio espacial discretizado. Como resultado, es posible obtener a detalle campos de variables como velocidad, presión o temperatura en todo el dominio, lo que permite interpretar el comportamiento del flujo con gran resolución espacial y temporal.
El estudio con herramientas PIV (Particle Image Velocity) es una técnica de medición óptica no intrusiva utilizada en fluidos, que permite medir la velocidad del agua en movimiento mediante el registro en video y posterior tratamiento. Así, es posible obtener los campos vectoriales de velocidad en un modelo reducido, por lo que supone una herramienta que completa la información que es posible obtener de éste.